
Si has ido a repostar carburantes estas últimas semanas te habrás fijado que el precio de la gasolina y del diésel ha bajado, eso es debido a la caída del precio internacional del petróleo y de sus derivados.
Eso se ha trasladado a la caída del IPC que ha descendido de un 2,8% a un 2,4% tal y como acaba de confirmar el Instituto Nacional de Estadística (INE). Aun así la inflación es un poco elevada para la situación en la que se encuentra nuestra economía, en claro retroceso y en un momento en el que el consumo privado está alcanzando cotas muy bajas.
El grupo de los transportes que incluye a los carburantes lidera los descensos en tasa anual al haber pasado de un 2,8 en febrero a un 0,7 en marzo. Un descenso brutal que ha afectado al IPC. Un descenso que es debido a la baja cotización del barril de Brent que estaba a unos 125 dólares el barril y ahora se encuentra aproximadamente en los 110 dólares el barril.
Los precios de los restantes grupos de productos que están incluidos en el Índice de Precios al Consumo apenas han variado con respecto a la anual a excepción de los alimentos y bebidas alcohólicas que ha sufrido un descenso de 2,8% a 2,6%. Y del grupo de ocio y cultura debido a la caída de la Semana Santa cayo este año en marzo y no en abril como en 2012.




